Unas cañas de crema son el final perfecto para una comida familiar. Acompáñalas con un buen aguardiente de hierbas: ¡eso sí que es una buena pareja!

Ingredientes:
- ½ vaso de leche
- 400 gramos de harina
- Aceite para freir
- Una pizca de sal
Para la crema pastelera:
- 40 gramos de harina
- ½ litro de leche
- 4 huevos
- 75 gramos de azúcar
- 1 ramita de vainilla
- Mermelada de albaricoque
- Azúcar
- Canela en polvo
Preparación:
Paso 1: Empieza haciendo la masa: Pon la harina y la leche, una pizca de sal y un vaso de aceite en un cuenco, y amasa con la mano con cuidadín hasta que la masa quede bien ligada. Tapa y dejalo reposar, unas 2-3 horas. Para la crema pastelera, ve poniendo en un cazo a hervir la leche y la ramita de vainilla.
Paso 2: En un cuenco, mezcla bien la harina y el azúcar, y échale un poco de leche fría sin dejar de remover. Añade los 4 huevos y bate bien. Añade un chorrito de leche caliente mientras sigues batiendo. Pon el contenido del cuenco en un cazo y sigue revolviendo hasta que la masa espese. Dejalo enfriar.
Paso 3: Estira la masa y corta trozos de unos 10 centímetros y enróllalos sobre unas cañas de metal y fríelas en una sartén con aceite templado. Quita el molde y deja enfriar.
Paso 4: Llena una manga pastelera con la crema y rellena las cañas. Ahora espolvoréalas con azúcar y canela en polvo. Acompaña con una mermelada de albaricoque o fresa (mejor diluida en agua).
Nota: No olvides que las recetas con crema fresca hay que consumirlas lo antes posible y siempre antes de 24 horas.