Es un poco laborioso, pero servir un delicioso helado de menta vale la pena por ver las caras de asombro de los comensales. El truco está en la menta fresca. Acompáñalo con barquillos para darle el toque profesional… ¿Y qué tal espolvorearlo con chocolate…?

Ingredientes:
- Menta fresca.
- 1/2 litro de leche.
- 1/2 de nata montada.
- 5 yemas huevo.
- 2 cucharadas azúcar.
- 1 chupito licor de menta.
Preparación:
Paso 1: Se pone a calentar la leche con las hojas de menta lavadas y el azúcar hasta que hierva. Retirar las hojas de menta y picar la mitad. Dejar enfriar la leche y añadir las yemas de huevo una a una, mezclando, no batiendo.
Paso 2: Calentar a fuego lento, sin que hierva ,hasta que espese. Dejar enfriar en dos recipientes separados. Añadir la nata montada, mezclando con cuidado.
Paso 3: Poner las hojas de menta picada en uno de los recipientes y en el otro añadimos el licor de menta y mezclar. En un molde, intercalar una capa de cada una de las mezclas y meter en el congelador hasta que se endurezca un poco. Repetir alternando las preparaciones hasta llenar el molde. Desmoldar cuando se solidifique.