Tradición pura y dura: los churros, emblema de la cocina española. Una maravilla de la gastronomía ibérica, deliciosa y que nunca pasa de moda. Y son mucho más fáciles de lo que se cree: una vez que les pillas el truco… ¡salen como churros!

Tradición pura y dura: los churros, emblema de la cocina española. Una maravilla de la gastronomía ibérica, deliciosa y que nunca pasa de moda. Y son mucho más fáciles de lo que se cree: una vez que les pillas el truco… ¡salen como churros!

¿Qué tal un delicioso batido de capuccino para sustituir al café? Saca unos barquillitos para acompañar, y listo.

Recuerdos de la infancia con estos buñuelos rellenos de crema, un clásico que se derrite en tu boca. Pruébalos también con chocolate, fresa…

Morder esta tarta de chocolate con lacasitos y topar con el crujiente relleno no tiene precio. ¡Y también se puede hacer con bizcocho comprado!

El maridaje de los plátanos asados, calientes y tostaditos, con los fresquísimos arándanos, resulta sorprendente al paladar.

Si has comido brownies “de tienda”, no te pierdas la experiencia única de degustar los tuyos propios. Palabra que no tienen nada que ver.

Mi postre favorito: el hojaldre de frutas. No empalaga, tiene vitaminas… ¡y es tan vistoso que cuando lo sacas a la mesa todo el mundo dice “Ohhhhhh”!

Hasta los menos “fruteros” picarán con estos albaricoques con merengue. Si hay que improvisar, también sale muy rico con melocotones de lata.

Los deditos de Jesús son típicos de la zona de Almería. Una de tantas recetas de las monjas, que siempre están garantizadas.

No os vais a creer cómo salen las magdalenas con esta receta: subiditas, esponjosas, jugosas… Para un postre muy especial, rellénalas de mermelada y cúbrelas de chocolate.
